Camino a una relaci?n sana con sus hijos

Una buena relaci?n con sus hijos, permitir? que m?s tarde vuelvan a un caf?

?Te luce el dejar de ser el h?roe de tus hijos? ?La comunicaci?n con ellos es cada vez m?s dif?cil? ?Te preocupa que ellos se comportan de una manera muy distinta a la aprendida en casa? ? Cuestionas en qu? fallaste?

Pues bien, es importante entender que este es un proceso por el cual, en mayor o menor grado, todos los padres atraviesan en alg?n punto de la adolescencia o la adultez temprana de los hijos.

Para atravesar esta etapa del desarrollo necesitamos entender los siguientes principios:

Primero: esa actitud de los j?venes la cual denominamos com?nmente ?rebeld?a?, no es otra cosa que la expresi?n del anhelo de independizarse de la autoridad, criterio e influencia de los padres. En principio, este impulso lleva al adolescente a moverse en la direcci?n del desarrollo de las destrezas, los recursos y las capacidades para la vida independiente y eso est? bien.

??????????? El problema no es el anhelo de llegar a ser independiente, sino las actitudes y conductas que se presentan en este proceso. En esta etapa, a?n no han desarrollado las destrezas de la comunicaci?n social y del manejo de emociones adecuadas. Es por esto que, de momento, parece como que no podemos tener una sola conversaci?n con ellos sin terminar en discusi?n.

Segundo: debemos entender que echarnos la culpa por errores comentidos en el pasado, durante el proceso de crianza, no aporta soluciones a los conflictos del presente. Si bien es importante reconocer los errores, disculparse y enmendar, los sentimientos de culpa por s? mismos solo sirven para drenar nuestra capacidad de enfrentar los conflictos de manera efectiva.

En tercer lugar, necesitamos mantener expectativas claras acerca de lo que ser? la relaci?n con nuestros hijos a lo largo de la vida para que podamos establecer las prioridades correctas. La adolescencia tard?a y adultez joven ?entre los 18 a 30 a?os de edad? son las etapas en las que los hijos exploran sus opciones para la vida como personas independientes. La meta es que logren esa independencia: aunque este proceso provoque en los padres una gama de sentimientos contradictorios.

La meta no es que los hijos cumplan las expectativas de los padres sino que los hijos definan su propio camino. Este proceso puede estar saturado de desacuerdos entre las dos partes; por lo cual, la prioridad debe ser cuidar y mantener la relaci?n.

El Antiguo Testamento termina con una promesa alentadora que vendr?a a ser parte del ministerio de Jes?s: ??l har? que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres?? (Malaqu?as 4:6, NVI). La prioridad, entonces, debe ser la reconciliaci?n.

El d?a que nuestros hijos sean adultos y se vayan de casa, lo ?nico que los har? volver a nosotros ser? la relaci?n, la calidad de la conversaci?n que puedan entablar con nosotros y el caf? que puedan tomar en nuestra casa. Por tanto, un cambio de enfoque puede ser pertinente. No nos esforcemos tanto por los acuerdos de opini?n ni, mucho menos, por lograr que ellos cumplan nuestras expectativas. Enfoqu?monos en fomentar una relaci?n que trascienda a los desacuerdos y nos vincule para toda la vida.

Autor: Angie Gonzalez

 

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